Quiero cambiar, deseo cambiar,
pero a la par siento que no doy para más.
Quiero cambiar, deseo cambiar,
pero no sé cómo hacer algo
sin tener que esforzarme.
Quiero cambiar, deseo cambiar,
pero sigo volviendo al mismo lugar.
Quiero cambiar, deseo cambiar,
pero aún me aferro a eso
que me cuesta tanto soltar.
Me gustaría cambiar,
pero a veces,
a pesar de tener la posibilidad de escapar,
siempre me vuelvo a encerrar.
Me gustaría cambiar
eso que en mí está mal,
porque cuando mis fuerzas se agotan al final,
me vuelvo a marchitar
antes de poder pensar.
Me gustaría cambiar
eso que no me deja en paz;
sin embargo,
para obtenerlo,
tengo que recurrir
a eso que intento cambiar.